sábado, 22 de agosto de 2015

El levante BDSM




   Como te llamás? Trabajás o estudiás? Qué estudiás? Venís siempre acá? Esas y otras preguntas del estilo resonaban en nuestros jóvenes oídos mientras bailábamos al ritmo de Pet Shop Boys o Madonna en las discos de los años ochenta y los chicos nos rodeaban invitándonos a bailar con indisimuladas intenciones de levante. Nosotras conocíamos el juego; ellos eran los cazadores y nosotras los tentábamos; ellos iban primero por las bellas y las bellas lo sabíamos y entonces nos hacíamos valer. Las reglas eran claras y tajantes en la disco - jungla; nadie reclamaba supuestos derechos porque lo peor que podía pasarte era quedar en ridículo. Las heridas de las derrota se lamían en soledad y lejos de las luces.

   Décadas después, mis Dóminas amigas y yo nos encontramos en este 2015 rodeadas de pseudogalanes que intentan establecer por Internet sus propios rituales de galanteo. Sus fórmulas, a diferencia de las ochentosas preguntas de rutina, suelen conducir a batallas dialécticas donde se exponen los deseos en forma vulgar, se plantean exigencias desde el primer momento y hasta se cosechan insultos si no se les proporciona la respuesta que ellos esperan. No sólo ocurre en Internet; también el BDSM argentino regala anécdotas para todos los gustos en las fiestas oficiales. Me acuerdo de una en particular; tiene una remota ubicación en el espacio y en el tiempo pero aún sigo en contacto amistoso con sus protagonistas, DAMITA y su marido sumiso santi [DMA]. El propio santi la contaba con su humor característico.

   Le ocurrió face to face a mi Ama en el primer o segundo evento al que fuimos mientras yo estaba en la barra buscando un trago. Nunca supe quien fue el supergenio que intentó ese levante.

- Hola, Ah, sos dominante?, le dijo el fulano a mi Ama, mirando su cintita roja, lo que convirtió la pregunta en sí misma en una estupidez.
- Sí, lo soy
- Ahhh..y no te gustaría cambiar de rol conmigo (el fulano también tenía una cintita roja).
- No.
- Ay, que lástima.

   Muy pocos varones que se muestran interesados en mujeres dominantes escapan al cliché de invadirnos con cuestionarios y preguntas. La mayoría de los que buscan por Internet suele arrugar frente al encuentro cara a cara; la razón más común que esgrimen son sus compromisos afectivos porque el BDSM parece ser un ambiente pirateril por excelencia. El caso extremo son los que pretenden setear a su gusto los requisitos de las Damas (yo a la noche no puedo, va a tener que ser por la tarde) o los económicos (si voy con vos, tengo que pagar la entrada?, pero si vos conocés a los organizadores.. dale, haceme entrar gratis) y suelen ofenderse cuando sus pretensiones son rechazadas de plano. Paracaidistas, oportunistas, incongruentes, desubicados, rencorosos, misóginos no asumidos.....Por otro lado, mucha gente que conozco no puede ni por chat ni cara a cara, sostener una conversación sobre sexualidad. Se vuelven interrogadores o por el contrario, apenas se atreven a decir su nombre. Sos dom? (cómo si fuera tan difícil de adivinar con los indicios que doy), Que me harías? (para así ponerse en el centro y dictar los límites), Como es una sesión con vos? (como si yo tuviera un libreto) y terminar en la inevitable cuantificación de Cuantos pares de botas, tacos altos, floggers, pieles, guantes, sumisos tenés?

   Niní - sobrelafalda, mi amiga sumisa sissy, solía decir que todas las frases y los pseudodiscursos parecen sacados del mismo manual del levante. De todas formas, he conocido mucha gente con la que ha valido la pena sostener conversaciones tanto por vías virtuales como reales. A mí me gustaron los ochenta y los noventa porque era común que el sexo naciera de búsquedas cara a cara y de un juego de seducción femenino. Me resulta fundamental jugar con la femineidad seductora y ver, sentir, tocar y hasta oler a la persona, sea hombre o mujer. Creo que la sensualidad es la esencia de la perversión y creo que las mujeres amantes del BDSM y las fetichistas estamos más abiertas a las sensaciones y a las experiencias sensuales que el común de nuestro género. Por supuesto también lo son nuestros sumisos: qué mejor prueba que sus detalladas descripciones de sus fetiches, fantasías y deseos, afinados hasta el máximo posible. Por eso, pese a que me encanta escribir este blog, charlar con mis amigas mediante Facebook y participar en redes, cuando de lo que se trata es de la plena satisfacción de mis pasiones y mis instintos, seguiré recorriendo el antiguo y sabio pantano de la sensual carnalidad.





12 comentarios :

  1. Muy linda nota.... asi eran los ochenta.... sin saber nada de D/s, eso lo aprendimos despues.
    Hoy (en mi caso) con 50, uno aprecia, valora y admira otras cualidades en la mujeres.
    Siempre es un gusto leerte, Mistress Roxy.
    CarlosM

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    1. CarlosM, creo que esas discos había mucho de lo que Niní - sobrelafalda llama , "la dominación femenina enmascarada"

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  2. Pareciera que estamos sincronizados, porque muchas cosas lindas pasaron en este Agosto y una de ellas es reencontrarme con alguien de aquellos años felices que en mi caso comenzaron a mediados de los ochenta.
    Luego de leer esta excelente publicación me viene a la cabeza la pregunta ¿En que planeta estoy viviendo? Porque llevo un tiempo más que interesante en la comunidad, sufrí los destierros de “Mi Reina” hace más de un año y en todo ese tiempo jamás se me ocurrió intentar ningún levante. Muy por el contrario, hasta traté de ser más respetuoso con todos los miembros de la Comunidad BDSM que cuando estaba casado.
    Creo que haberme comportado de esa manera tuvo su recompensa, también me sirvió para poder hacer mi duelo, que fue largo y doloroso. Mi Reina no se merecía menos después de tantos años de felicidad.
    Ahora de manera casi accidental estoy descubriendo ante mis ojos una nueva Dómina, una mujer que despertó pasiones y fantasías. Que está muy dispuesta a ocupar el trono vacío de mi corazón. Pero les aseguro mis queridos amigos que la manera para poder llegar a ella y la manera en que ella fue tomando posesión sobre mí, no se ajusta casi en nada a lo tradicional.
    Muy buen fin de semana y los sigo leyendo.-

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    1. Espero que sigamos en contacto, Mio de Ella y nos cuentes como te ha ido.

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  3. Lindas epocas en las discos de los ochenta, estoy segura que nos habremos cruzado sin conocernos y mucho menos saber lo Dominatrix que eramos. Pero estoy segura que desde aquellos años, llamàbamos la atenciòn. Nuestros maestros sumisos tambièn fueron jovenzuelos sin saber de que lado estaban, pero teniendo en claro adonde tenìan que mirar. Excelente columna.

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  4. Magnífico artículo!! Yo también recuerdo aquellos años de dicoteca, el cara a cara, lo de intentar levantarte a alguna dama, que no era mi caso, cuando te ibas a algún reservado y decias lo guapa que estaba o lo bien que le quedaba o le favoría el peinado o lo bien que le quedaba la falda ya se intuían que uno era de la otra acera, jiji.
    Besitosss

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    1. es que vos querias ser la dama, muñeca.....

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  5. Querida Roxy, siempre es un placer leerla.
    Cuánta razón, qué difícil a veces es ubicar a tanto desubicado.
    El lenguaje silencioso engendra fuego.
    Besos para Ud.

    Sol Rojo.

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  6. Alta calidad como siempre !
    con afecto y respeto
    Commendatore

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