martes, 20 de octubre de 2015

La Venus de las Pieles y la condición de Severin







   Todas las noches él sueña con su Afrodita. No sólo es una obsesión sexual sino además una muestra de lealtad hacia Ella y hacia sí mismo. Si de lealtad se trata, nunca conocerás a nadie más leal a su Dama que uno de nuestros Severines. Ellos son los esclavos que se la juegan, son los últimos de los románticos, tan diferentes a los neuróticos pseudosumisos típicos de nuestro BDSM hispano, cargados de narcisismo, cuya supuesta sumisión muta instantáneamente en agresión cuando la mujer se niega a complacer sus fantasías. 

   Siempre digo que el esclavo no debería buscar a su Venus. Somos las Diosas amatorias las que, al encontrarlo, lo forzamos mediante nuestra seducción a firmar ese contrato que no tiene ninguna otra cláusula que nuestra voluntad de ser adoradas sin retaceos. Afrodita elige a sus feligreses y no al revés. Cientos de aspirantes llenan casillas de mensajes en foros, chats y facebooks  buscando al voleo alguna forma de acceso hacia las mujeres dominantes y rara vez consiguen lo que se proponen. En mi caso particular, reconozco que me generan cierta angustia. No me ofrecen nada en especial pero imagino lo que sienten. Lo que yo siento es que están equivocados al creer que a Afrodita se la busca; es el amor venusino el que te encuentra.

   La Venus de las Pieles es la más real de las fantasías eróticas masculinas (y en menor medida, también lo es femenina) pero sólo se concreta cuando las tigresas satisfacemos nuestros deseos y no cuando nos buscan cual perros hambrientos. Comprender que tu felicidad llega solamente cuando aprendes a complacerla es una premisa sádica e injusta pero así lo enseña la sabia condición que regula toda la historia humana que tiene que ver con el amor entre hombres y mujeres. El sumo placer llega de la mano de los excesos del sadismo, excesos que sólo pueden ser comprendidos y gozados por los sumisos sacerdotes que han decidido dedicar su vida al servicio de las peleteras poderosas y tiránicas.






    Las pieles (y cuando hablo de pieles, estoy hablando del fetiche - símbolo de poder) no son un condimento. Son el plato principal porque la Venus es de las pieles y no podría ser de un aburrido sueter gris. No existe la Venus en sueter gris porque no existe la Venus sin poder. Los esclavos son sibaritas del sexo y reconocen ese poder; su esclavitud no es otra cosa que su sometimiento a una diosa pagana, altanera y cruel. Nosotras somos la ley, la única ley posible. No hay posibilidad de consenso alguno, como exige el manual del BDSM mediocre. El no entendimiento de este axioma te convierte indefectiblemente en un sumiso ficticio.   

   Te daré todo sólo si eres mi Venus de las Pieles.   Y el dolor masoquista? Acaso el esclavo no sufre también? Sí, pero su sufrimiento nace de la pérdida de tiempo en búsquedas infructuosas, de la incomprensión y la burla que encuentra entre las fracasadas candidatas a Venus y en el temor a perderla cuando finalmente cree haberla hallado porque sabe que su destino es ser por siempre el amante adorador de la femenina Diosa del Amor. Es que acaso existe para el varón romántico un amor que valga la pena sin algo de sufrimiento? 

   Ese amor esclavo es tan fuerte e incondicional que me hace caer en su dulce almíbar día tras día y me obliga a reafirmar el contrato. Ese amor no deja más alternativa que seguir en el pedestal, abrir el vestidor y arroparme nuevamente en mis pieles. Esa es la forma, plena de varonil clase y sutileza, que ellos utilizan para que ser aceptados; esa es la única condición que saben imponer los románticos Severines. La condición de Severin es que Venus debe aceptar que será amada incondicionalmente.  
  




 

4 comentarios :

  1. "Es que acaso existe para el varón romántico un amor que valga la pena sin algo de sufrimiento? "
    El sufrimiento, para esos sibaritas, es el motivo de su abnegación y generosidad sumisa, porque cuando sufre, se da cuenta que está vivo.
    Mientras tanto, otros se niegan a sufrir bajo el manto de un consenso, y no son mas que muertos mediocres.

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    Respuestas
    1. ...y pobres de aquellos cuyo destino es la mediocridad.

      cheshirecat de Mistress Roxy

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  2. Medio en broma compararia lo que es para mi el BDSM con Mac Donalds, o sea un item en donde te gusta todo menos para lo que fué concebido. En Mc Donalds tenes: diarios del dia , nadie te hecha, te reunis a estudiar toda la tarde en un ambiente seguro, limpio y podes comer lo que quieras MENOSSSSS: hamburguesas que son de color gris y con gusto (si es que le encontras alguno) a plastico. Con el BDSM mepasa lo mismo : me gusta la estetica, esas mujeres increiblemnte DIOSAS, con esas ropas de cuero , guantes opera , botas atisimas, dispuestas a humillar a sus "esclavos" en una ceremonia que tiene motivacion sexual pero ...... los orgasmos? Ya se .... okok Roxy no te enojess!!! Aun recuerdo el chiste ese de el yunque. Jajajaja!

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