domingo, 27 de mayo de 2012

Brindo por tu orgullo sumiso

   




   Uno de los temas más comunes tratados en los sitios web referidos al BDSM es la demanda de muchos hombres casados que desean ser iniciados en la dominación femenina por sus esposas. Nunca dejaré de  agradecerles a estos valientes caballeros su contribución en la cruzada para sacar al sado de los sótanos oscuros donde habitan los crueles castigadores y las doncellas místicas para llevarlo a los luminosos dormitorios de las personas comunes que lo utilizamos para una vida sexual más plena y feliz. Pero no puedo negar que me llama la atención la abrumadora mayoría de hombres que manifiestan sus deseos de comenzar a ser dominados por sus parejas frente al relativo bajo número de mujeres casadas que desean dominarlos.

   La mayoría de las autoras que han tratado este tema (Elise Sutton, por ejemplo) generalmente exponen la brecha que existe entre los deseos masculinos de ser dominado (fantasías) y por otro lado, la necesidad de la mujer de alcanzar una sexualidad plena de pareja (realidad). Si ambos mundos presentan coincidencias, fantástico. El problema más común se plantea cuando la mujer encuentra desagradables las fantasías de sumisión masculinas. 

    Por lo general, se expone como primer paso indispensable para lograr transformar a una esposa convencional en una Dominante, que el hombre renuncie a sus fantasías más concretas. Vestir a su dama con las prendas más sexies para adorarla, facesitting, feminización, sodomización, flagelación, fetiches diversos, adulterio consentido, todo aquello que motivó ensoñaciones y masturbaciones,  todo, todo, todo a la basura. O por lo menos, dejado de lado. Me resulta particularmente irónico que se postule que el primer paso para una sexualidad feliz en la pareja sea que una de las partes renuncie a sus más profundos deseos. Por otra parte, las chicas que cobran por sus servicios sexuales podrían explicarles a estas autoras hasta donde es capaz de llegar un hombre fantasioso y fetichista y cuanto es capaz de pagar con tal de cumplir sus sueños.

    El segundo paso recomendado suele ser dedicarse a complacer  a la mujer. Poner a la mujer en primer plano como ella desea de ser tenida en cuenta. Las autoras te aconsejan conocer los gustos de tu esposa, complacerlos, agasajarla, atenderla, ocuparte de tareas domésticas. Así se supone que ella le tomará el gusto a ser dominante y poco a poco irá tomando cada vez más las riendas de la vida en pareja. Lo que olvidan decir es que, si bien para ese entonces las fantasías primordiales del hombre que lo motivaron a iniciarse como sumiso están en el tacho de basura, eso no significa que hayan muerto. Siguen gozando de buena salud. Sólo que para entonces, parece que él se ha alejado más todavía de su ideal. Una cosa es que alguien te diga No a tus deseos. Otra cosa es que te digan que debes cambiar tus deseos por otros.

   Cuando leo estas cosas pienso, sólo los hombres sumisos son tan caballeros y buenos maridos? Un hombre vainilla  que ama a su esposa pero sin siquiera tener la más remota idea de lo que es la Dominación Femenina, no cumpliría perfectamente con dichos requisitos? Todo marido atento y amoroso con su esposa es un sumiso?

     Por otra parte, y yendo más profundo, podríamos preguntar: la concreción de una relación doméstica Mujer Dominante / hombre sumiso es un fin en sí mismo, un objetivo a lograr como quien logra concretar un ascenso o debe ser una manera de ser más felices ambos gozando de la sexualidad y el amor? Cómo puede un hombre ser feliz junto a su pareja si sus fantasías sexuales más acariciadas han sido dejadas de lado?

    Yo estoy segura que si la mujer realmente confía y cree en el amor de su marido y analiza el tema sin prejuicios superando ese miedo que la inmoviliza, la mayoría de las fantasías que los hombres suelen presentar en este terreno (siempre hay excepciones, por supuesto) implican un abrirse a su compañera con respecto a sus deseos más profundos. El está intentando establecer con ella una ligadura mucho más fuerte que la que tenía hasta ese momento. Ella puede partir de ese punto para iniciar una maravillosa aventura en donde la Dominación puede ser mucho más que sexual. Una mujer inteligente no debería descartar ninguna fantasía de sumisión por disparatada que le parezca si cree firmemente que está impulsada por un genuino sentimiento amoroso sino que puede aprovecharla para llevar a ese hombre hacia la sumisión para luego profundizar juntos un camino  que aumentará sensiblemente la comunicación y el romance. 

   El argumento generalmente utilizado para descartar las fantasías propuestas por el hombre es que para ser un buen sumiso, y mucho más en el terreno de la dominación doméstica, el hombre debe despojarse de su orgullo. Yo creo que este diagnóstico es equivocado. Quizás torpemente pero con sinceridad, además de abrirnos su alma, ellos están expresando algo muy importante.  Su aspiración es convertirnos en las damas de su fantasía. Nos están predestinando al sitial más alto que un hombre destina a una mujer, el sitial de la amante ideal. A través de ese deseo no nos están diciendo otra cosa que cuanto nos aman y cuanto más desean amarnos.


    Alzo mi copa y brindo por tu orgullo de varón indómito, a los pies de Ella. 
      

  
Dominación femenina por Sardax

miércoles, 23 de mayo de 2012

La sonrisa de Bettie Page


  

   Voy a  confesarles algo: esta columna no me pertenece por completo. Está basada en lo que escribió hace tiempo un amigo mío, una de las personas más inteligentes que he conocido en el mundo BDSM. Cuento con su  permiso para citarlo e intentar enriquecerlo (y créanme que enriquecerlo no es nada fácil).

   Mi amigo suele comentar que el BDSM es para él un conjunto de sensaciones, de deseos, de prácticas, de formas de vivir la sexualidad, algo así como un embarcadero, un puerto amplio adonde todos nosotros hemos arribado desde los lugares más recónditos y a través de  los modos más diversos. Se remonta a lo difícil que era arribar a ese puerto sensual en los tiempos previos a la explosión de Internet. Había que rebuscárselas con revistas, videos, algún film más o menos transgresor. Lo que mi amigo recalca especialmente era que, junto con el placer prohibido y la excitación desatada por los tesoros encontrados, le quedaba un cierto resabio amargo. Las visiones, las historias, la presencia de experiencias BDSM venían aparejadas con cierta truculencia. Cierto regodeo por la seriedad, lo pomposo y los climas algo aterradores.

   Cito textualmente sus palabras porque él es un hombre de gran cultura que se caracteriza por poner el término exacto en el sitio exacto y sin usar una sola palabra de más. Lo cito porque además, cuando yo empecé a investigar este mundo, pensaba exactamente lo mismo.

   Parecía que el BDSM era el rincón de las almas torturadas. De los que buscaban castigos físicos y el dolor (darlo o recibirlo) para exorcizar sus fantasmas. Que la belleza y el erotismo no podían disociarse de cierta fascinación por la autodestrucción. Que parecía indispensable encontrar una razón validada desde lo social para, entonces sí, poder gozar de una fantasía individual. Que las mujeres que habitaban este mundo, en lugar de exaltar lo que podría ser una fiesta de los sentidos, se empeñaban en sostener posturas mesiánicas que sólo parecían buscar redenciones místicas.

   El goce por el goce mismo, sin otra justificación que el placer de los sentidos era (y sigue siendo) mal visto. Ni hace falta aclarar que las dominatrices fetichistas éramos las más villanas de toda la película. Hacer de villana divierte un poco, no lo niego, pero al rato cansa, porque no es más que un libreto que otro escribió para Nosotras.

    Cito nuevamente a mi amigo  Es que para muchos, lo que esté asociado con dar o recibir órdenes, una dosis de dolor o de restricción física, tiene que estar rodeado de cierta prosopopeya, antítesis de toda forma de alegría. En cambio, yo quería conjeturar en qué cosa, aparte de su evidente belleza, es lo que ha hecho de Bettie Page un ícono mundial del fetichismo. Yo creo que es la innegable alegría que transmite, esa sensación de que siempre está disfrutando de lo que hace, go-zan-do !!!.

   Game, set, match. Alguna vez escribí que uno de los mas hermosos perfumes que las mujeres somos capaces de emanar es el de la alegría. Alegría para vestirse, para coquetear, para el goce de lo doméstico, para gozar la vida sin culpas ni remordimientos, sin expiaciones ni complejos, alegría para contagiar. Alegría para vivir el sado para el sado y por el sado. 

     Y lo que me pasa  al ver sus fotos, es mucho más que el saludable y conocido sacudón erótico que nos causa en la psiquis la visión de una mujer simplemente hermosa, esto pasa por otro lado, apela a niveles mas profundos ¿Seré yo el único que encuentre que hay algo de lo cual aprender en estas imágenes?

   No. Juraría que somos millones los que aprendimos. Hay mucho para encontrar y para aprender en Bettie y en muchas otras de nuestras musas sagradas. Al homenajear no sólo su obvia belleza y erotismo sino también su mensaje de alegría y sensualidad, las mantenemos eternamente vivas. Ellas a su manera, también viven en nosotras.

   (inspirado en niní - sobrelafalda)


             

domingo, 20 de mayo de 2012

Reflexiones en un Ladies Room

  



   Noches atrás, en una de las más conocidas disco - pub alternativas de Buenos Aires, en una fiesta mixta (de esas que permiten sexo en los reservados con nutrida presencia de crossdressers y travestis) celebrábamos el cumpleaños de nuestra anfitriona de tantos encuentros, una amiga crossdresser, una auténtica diva que despierta mi admiración por su sensualidad, estilo y simpatía.
   
   La noche se presentó maravillosa ya desde mi ingreso al baño de damas, en donde las chicas cross daban rienda suelta a su pasión por convertirse en mujeres, con esa hermosa mezcla de erotismo y desparpajo que las caracteriza. Y cuando digo mujeres lo hago desde luego haciendo referencia a una construcción erótica que supera ampliamente a cualquier determinismo biológico. De hecho, yo era la única mujer biológica presente en toda la fiesta.
   
   Esa noche, en ese toilette, mi poder mutó de fusta y flogger a make - up kit. Con la sola apertura de mi portacosméticos, una especie de magia, de suspensión de la realidad, pareció brotar y rodear con su lazo a aquellas reinas de las apariencias. Mis brochas, pinceletas y esfuminos parecían varitas mágicas que engendraban princesas, complicidades, seducción y confesiones en aquel ladies room que supo de otros tiempos de gloria, cuando reinaban las whiskerías y boites.. allá lejos los ´70.
   
   Mientras me entregaba a la deliciosa experiencia del ida y vuelta entre maestra y aventajadas discípulas empecé a sentir en forma consciente el sofisticado y sutil poder de la alegría adolescente que emanaba de ellas, de la transgresión pura que recorre el alma de aquelllos que quizás soñaron días, semanas o incluso una vida entera, con ese momento frente al espejo en donde hacían nacer a su puta personal mientras envidiaban (pero con admiración y devoción) mi condición de mujer con vagina. Y me acordé de la inolvidable Marlene Dietrich, que cuando necesitó de una modelo para su icónico personaje de Lola Lola, no encontró mejor inspiración que un travesti callejero. Quizás porque sólo ellas, que no nacieron mujeres, pueden ser capaces de reencarnarnos con tanta audacia, fantasía y emoción.
   
   Aquella noche, en aquel toilette, rodeadas de rubores, rimmel y gloss saborizados de frutilla, no sólo nos preparamos para el más maravilloso sexo pleno de glamour y seducción sino que  también supimos encontrarnos a nosotras mismas, almas sexuadas desnudas, sin disfraces y a cara lavada.

  ( dedicado a vos, hermosa Mariana )





martes, 15 de mayo de 2012

Introducción a mi Magazine

   
Mistress Roxy


   Este blog nace  por el deseo que tengo, uno de mis deseos, de expresarme con libertad sobre algunas visiones y experiencias relacionadas con el sado en particular, el sexo en general y también vivencias en un término más amplio. La corrección política propia de estos tiempos impide llevar adelante en los sitios temáticos de Internet más conocidos cualquier tipo de debate sobre sado, BDSM o sexualidad en general en una forma adulta y madura pero también burbujeante y erótica como a Mi me gusta.

   Siempre entendí que una dominatriz debía tener algo de personaje, de vendedora de fantasías, de hacedora de ilusiones, de hechicera. Nadie imagina ni desea a una dominatriz elaborando alguna sesuda y elaborada tesis para justificar su dominación sobre un sumiso o aceptando mansamente las condiciones impuestas por algún trasnochado que desea satisfacer su lujuria masturbatoria. A menos qué, claro, estén intentando degradarla (y es muy común). La dominación de una mujer, por el contrario, surge impetuosa ante su sola presencia, como la consecuencia natural de su elegancia, sensualidad, personalidad y actitud. Es un todo o nada. No se justifica ni se razona. Se impone. Te rindes ante ella o no. Pero no la explicas y mucho menos, la negocias.

   Me gusta definirme como explosiva y apasionada en la vida y en el sexo. Mi visión del Femdom se basa en un solo principio fundamental: dominar es darme los gustos. Los gustos y placeres de quienes me sirven o aspiran a servirme deben ser la consecuencia de mi goce y no el fruto de una negociación. 

   Mi definición de sadismo no es una de las dos caras de una moneda sadomasoquista sino Mi satisfacción erótica y carnal absoluta, sin ningún límite. El flujo de poder es unidireccional, de dominante a sumiso. Los cultores del BDSM convencional suelen plantear que el consenso es la condición básica en las relaciones de dominación. A mí no me interesa el consenso. Considero que el juego consensuado y el placer del sometimiento son aguas que no se mezclan.

   En la columna a tu derecha encontrarás toda la información que necesitas para conocer mi Magazine. Tengo ocho subforos temáticos donde encontrarás mis columnas y también artículos periodísticos que he recolectado de diversas fuentes. Los subforos son:

Dominación y BDSM
Femdom
Mi Vida Sensual y Femenina
Diosas y Divas
Sadofetichismo
La historia del Fetiche
Feminismo y Femineidad
La pareja Femdom. 

 Un subforo muy especial, el noveno, es La Sala Rouge, donde se ubican las columnas referidas a sissismo, sissificación y Sissy School. 

   La gráfica del blog (fotos y videos) es el aporte de belleza y sensualidad. Podés disfrutar de mis Calendarios, un portfolio fotográfico mensual con temas varios, las Diez Sensuales y Femeninas, un topten de videos cuidadosamente armados bajo mi supervisión por mi sumiso cheshirecat y también apreciar a los Dibujantes del blog, la recopilación de artistas cuyas obras más me seducen. Relajate y enamorate.




Foto: gentileza de Blue Velvet

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...