domingo, 27 de octubre de 2013

10 Sensuales y Femeninas. Dita Von Teese




   La naturaleza necesita mucho tiempo para crear una perla. Hoy traigo a mi océano de belleza y seducción a esta joya tan provocativa, perfecta, única. Dita Von Teese.  Actual y clásica a la vez, estos no son sus clásicos videos de striptease y burlesque, que los reservo para otra ocasión, sino algunos de los muy sexies comerciales que protagoniza. Con ustedes, la sensual y femenina Dita Von Teese.


Puesto 10. Wonderbra.

The Science of Sexy reza este corto de Wonderbra. Dita transforma un laboratorio en un show burlesque. 







Puesto 9. Cointreau. The Cosmopolitan.

Una disco neoyorquina, plena de glamour. Una Dita muy Madonna vestida (o desvestida) con un bustier similar al aquel célebre de Jean Claude Gaultier en Like a Virgin, paladea su Cosmopolitan. Muy sofisticada.







Puesto 8. Perrier.

Dita deja la noche discotequera del video anterior por un palacete francés. Pieles, una chaise longue, transparencias y corsetería para una mademoiselle parisina que derrama agua sobre su blanca piel.







Puesto 7. Va Va Voom. Renault Clio.

Otro ambiente afrancesado, pero más pecaminoso y prostibulario. Casi un peep show.









Puesto 6. Cointreau. The Margarita. 

Dita latina, mexicana, con una flor en su tocado, en este video que recrea una fiesta en la Acapulco de los cuarenta. 







Puesto 5. Harper's Bazaar.

Un backstage hermoso donde podemos espiar como preparan a nuestra diva para una sesión de fotos.







Puesto 4. Wonderbra. Party Edition.  

Lipstick, perfume, el mejor accesorio y un escote explosivo con la mejor lencería...las recomendaciones de Dita para sentirse glamorosa, femenina y sexy. Después, viene la fiesta.









Puesto 3. Cointreau. The Sidecar.

París, década del '20. Cabaret y charleston. Una diosa en operagloves blancos satinados. Brindemos.







Puesto 2. Erotique.

Dita en la promoción de su propio perfume, con fondo de jazz y un espectacular conjunto de lingerie, botas y guantes largos de cuero.








Puesto 1. Agent Provocateur. She is lost control.

El famoso video que Dita realizara para Agent Provocateur. Superdominante y sádica en su uniforme de vendedora con la mejor lencería BDSM debajo. Una delicia para todos los sentidos.






lunes, 21 de octubre de 2013

Góticas y pálidas señoras de Halloween

   Entré en la habitación en penumbras;  en el sector mas oscuro podía ver su sensual figura enfundada en un ceñido vestido de cuero negro, su largo cabello negro y podía ver además unas preciosas botas blancas que embelesaban aún más sus hermosas piernas. Podés pasar... me dijo desde las sombras.

    Con miedo y timidez, me atreví a pasar.  Desnudate y vení .... me dijo con su voz sensual, pero con autoridad. No lo dudé ni un minuto, dejé todas mis ropas en el suelo y lentamente fui caminando hacia la oscuridad, sólo guiado por sus ojos y su vestido, ya que ambos brillaban en la oscuridad. Como hipnotizado me acerqué hasta que quedé a centímetros de ella. Mirándola a los ojos.

   Sabés lo que te espera… verdad? me dijo, como dándome la última posibilidad de escapar. , le respondí, entregado, deseando que hiciera lo que quisiera conmigo.

    Su mano acarició mi cabeza y llegó a mi nuca. Luego su otra mano tomó mi barbilla y me hizo elevarla. Sin hacer ningún esfuerzo, dejé mi cuello estirado, mientras sus manos acariciaban mi nunca y mi mejilla.

    Comencé a sentir su lengua en mi cuello, lo que me hizo gemir de placer, provocándome una profunda respiración y ese instante sentí sus colmillos en mi garganta. Fue un instante. Ya no tenia mas miedo, ya era suyo, ya nada malo me podría pasar.

Relato inspirado en un posteo de Carlos Merlo


 
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martes, 15 de octubre de 2013

Botiquín de amor celta



   Entre las nieblas de Escocia, sus lagos, las montañas y los verdes valles que Paul Mc Cartney cantara en su inmortal Mull of Kintyre, habita una raza especial de mujeres. Fueron ellas, las vikingas nórdicas escocesas, pura sangre celta y corazón valiente de las Highlands, las que me provocaron un impulso de fuerza erótica muy distinto al que venía acostumbrada durante mi planetario tour por Gran Bretaña en julio pasado. Hablan un inglés muy distinto, van sonrientes y decididas, muchas de ellas son góticas y a la vez pelirrojas, una combinación exótica de rara elegancia y desborde de vigor sado femenino. 

   A plena luz del dia, sobre Princes Street, la avenida principal de Edimburgo, frente al antiguo y famoso Edinburgh Castle, se encuentra una de las sucursales escocesas de Ann Summers, como una perla de placer que refulge entre las tiendas y los negocios para turistas. 

   Ingreso al local después de haber tomado una foto del maniquí de la vidriera, una muñeca encorsetada con aires de burlesque, emergiendo sin pudor alguno. Para mi sorpresa, no me recibe ese típico ambiente sórdido machista - sexshoppinero. No tiene aspecto de ferretería ortopédica, llena de objetos extraños y  falos de diversos tamaños. Todo  allí es sensualidad sado - femenina, es Eros y Masoch, es Afrodita copulando con Sade. St Andrews desde la cruz del deseo.

   Sus estanterías, percheros y misteriosos cajoncitos derraman para mi vista acharoladas prendas de lencería, recargadas de cordones, detalles de botonería y plumíferos accesorios. La música ambiental es burlesque jazzera y la iluminacion aunque tenue me anarcotiza y relaja. Cada objeto tiene uno de muestra, cada muestra tiene precio y descripción. Los colores que me envuelven son negro, diversos tonos de rosa, rojo, la gama completa de lilas y violetas y algo de blanco en tules y plumas. En todos los talles. No exagero si afirmo que  cada uno de los productos debería estar en el closet de cualquier mujer adulta, más allá de su inclinación sexual. Ann Summers es un botiquín de amor sexual.

   Pero hay algo en el ambiente que Me incomoda, lo admito. Después de unos minutos, descubro la causa. Entre los trajes, disfraces o costumes, se exhiben aquellos que tienen alto contenido femenino típicamente sumiso, para ambientar la fiestita masculina. La azafata, la enfermera, la mucama, la colegiala, la chofer, la policia, etc. Los examino detalladamente, la calidad y el diseño son excelentes, muy superiores a lo que estoy acostumbrada cuando recorro nuestros locales dedicados a ese rubro. Entonces me pongo un poco mal. No puedo con tanta feromona dom martillándome en las sienes y me dirijo a una de las amuñecadas vendedoras: Excuse me, have you got any female - vampire, or cat woman or gothic queen costume?

   Con una dulce sonrisa muy comprensiva, me responde: I´m afraid we haven´t Madam, pero Usted habla español, soy Colombiana, en que puedo ayudarla?

   Confieso que el saber que esa vendedora hablaba mi idioma familiar, me sentí en algo cohibida y quizás investigada por estar en aquellos lares en done nació Arthur Conan Doyle. Cuan libres nos solemos sentir cuando viajamos, lejos de los juzgados sociales a que estamos acostumbradas. Sentí como si alguien me hubiera descubierto en mi privacidad, una sensación que había bajado desde Princes Street a la menos liberal Buenos Aires. Así que no me salió palabra sobre mi fetiche y mi sadismo erótico. Sólo tomé lo que más deseaba que eran unas medias de latex acordonadas en la zona posterior, una fusta muy bella con forma de corazón valentine calado y un costume de mafiosa (era lo más osado  para mi estilo, así me pareció). Me apuré a salir ya que la otra parte de la familia estaba esperando en el hotel.

   Las vikingas seguían comprando en las tiendas como si fuera fin del mundo. Algunas compraban en Ann Summers. Mi dominado marido pagó y así me fui con mi compra escondida aunque siempre es dificil esconder una fusta. Como nunca me aguanto demasiado tiempo sin estrenar lo nuevo y no tenía demasiadas ganas para una salida nocturna en una ciudad casi desconocida, busqué la forma de llevarme un souvenir de la ciudad pelirroja. Esa noche en Edimburgo a mi dominado marido, le llegó la mafia enfundada en fetish hosery, y al ir al breakfast dijo tener unas marquitas con formas de corazón en sus nalgas. No necesitó (tampoco nos gusta beber alcohol) probar el célebre scottish whisky para ver maravillas....

   Me llevo un gran recuerdo de esa tierra de valientes y de sus Big Beautiful Girls, sucesoras de Mary Stuart, tan blancas, tan pelirrojas. Ladies of their castles, tan sádicas en sus cabellos, tan sensuales en la blancura de su piel, tan femeninas en las curvas de sus generosos cuerpos. Wish I were there. Prometo que volveré.




miércoles, 9 de octubre de 2013

Para Nosotras, lo mejor.

   

Stella Van Gent en París


   Teresa Calandra, para los que no la conocen, fue una gran mannequin argentina de los años setenta, los años de oro de nuestro modelaje, cuando compartía pasarelas con divas como Carmen Yazalde, Mora Furtado, Teté Coustarot, Evelyn Scheidl o Neky Gallotti. Hoy conduce en televisión un magazine semanal pleno de glamour y estilo, de cuya presentación extraje estas dos frases
    
   En el mundo de una Mujer, todo puede ser perfecto
   
   Para Nosotras, lo mejor
   
   Yo pertenezco a la raza de mujeres dominantes que nos regocijamos en la estética femenina clásica de la dominatriz fetish y del diva style. Parte del encanto de dichos fetiches es que suelen ser costosos y  adivinen quienes son los que pagan las cuentas. Supongo que acertaron.

   No niego que suelo ser sádicamente manipuladora. Me aprovecho de mi condición femenina para obtener lo que quiero, cuando quiero y como quiero. Los lujos no me generan culpa sino todo lo contrario; siento que merezco ser siempre tratada de una forma especial y única. Me gusta ser cortejada. Me divierten los viajes, las piscinas, la ropa elegante, los zapatos de estilo, sentarme en buenos sillones y dormir en cómodas y bien cuidadas alcobas. Tomo la dominación femenina como un constante vivir subida a un pedestal en donde soy atendida como debo serlo. 

   Cuando hablo de fetiches, estoy hablando de algo más que de una prenda de vestir fetish o de un diseñador de marca. Me estoy refiriendo a una manera femenina en el vestirse, ataviarse, arreglarse y perfumarse como parte insustituible de un estilo de vida, como aquel que la revista Leg Show, en su edición española, denominaba, con genial síntesis, un estilo de vida de tacones altos. Esta forma de entender el fetichismo nace a partir de un hecho incuestionable: los gastos y las exigencias que dicho estilo conlleva desde su génesis misma no son solventados por las mujeres que lo gozan sino por hombres sumisos que acceden con mucho gusto a abrir su billetera para tales fines.

   El clásico estereotipo de la dominatriz sádico-fetichista es mucho más que un sensual outfit exterior; desde el interior, nos presenta  a una mujer de aspecto y modos altamente erotizados, que pone su placer y la satisfacción de sus caprichos como piedra fundamental de cualquier relación o experiencia sexual en la que participe. Una mujer que suele tener gustos refinados porque dispone de uno o más hombres que disfrutan complaciéndolos. Junto a Ella, no hay lugar para altares en donde quemar incienso en homenaje a la entrega sumisa porque el único pedestal está destinado para el trono de la Diosa. Por eso es sádica. Y esa forma de entender y de gozar el sadismo (muy diferente a la administración de dosis de dolor en forma controlada) siempre generará condenas por su propia naturaleza, supuestamente inmoral e injusta.
   
   Hace unos meses, en esta columna, yo escribía… la espesa contradicción en que viven aquellos que predican un  estilo de vida alternativo en lo sexual, un BDSM que presuponen de avanzada y que se corresponde con sus posiciones filosóficas, sociales y políticas vanguardistas, plenas de declaraciones igualitarias y altisonantes apelaciones a los derechos humanos. Es que en el mundo del BDSM y el sadismo, no debe haber mayor desigualdad entre hombres y mujeres que aquella en donde una de las columnas que sostienen el fetiche y el placer se apoya en los regalos y atenciones de los hombres hacia las damas. Nunca es al revés. 

   Ellos no son ni atados ni forzados ni violados. Podrían decir no quiero, no pago, no te lo compro. Pero no lo dicen. Les tocó el supuesto lado perdedor de la desigualdad pero ellos siempre sonríen mientras ponen la tarjeta porque saben mejor que nadie que no cualquiera es elegido y seleccionado por una Dómina para cumplir ese rol de perdedor. Ese rol tan criticado desde afuera del Femdom,  tan codiciado desde adentro y que tan felices los hace. Como los galantes sumisos que son, ellos también creen, al igual que Teresa Calandra, que en el mundo de una mujer todo puede ser perfecto y desde lo más profundo de su sumisión desean para Nosotras, lo mejor. 




jueves, 3 de octubre de 2013

Halloween sado, sensual y femenino


Angelina Jolie, embrujada





I don’t need to dress up. Halloween is every day of my life.

Keith Richards, 31/08/1994, (onstage in Oakland, USA).                                                                                                                                                                      

   Halloween en mi vida argenta no representaba nada más que algo gringo importado hasta que fui adentrandome en la historia de las tradiciones y su contenido pagano. Me di cuenta que todos los pueblos necesitan de un Halloween, llámese como se llame. Lo primero pasa por la aceptación de la existencia de un espiritu del mal, algo oscuro, algo implicitamente vivo que se resiste a morir, la libido, la oscurantez de desear lo indefectiblemente deseable. Así como no hay una historia única sino que cada uno lleva la suya a cuestas, todos llevamos un Halloween personal que descubrir, celebrar y expiar. En algunos de nosotros el espiritu de Halloween es muy intenso. No se reduce a un premeditado encuentro anual sino a periódicos estados de paganismo erótico  que superan toda la moralina almacenada en los cánones de los libros sobre la sexualidad de los vivos para anclarse en el prohibido placer del más allá. El sádico Marqués y la Venus de Masoch, la osadía de Marlene y el andar de Catwoman, la inocencia sissificante que transmiten Marilyn y Caperucita Roja, el arte audiovisual de la expresión de Madonna y la carcajada del Joker. Y por supuesto, en primerísimo plano, mi más amada sonrisa de Bettie Page. Es como si estos elementos envenenados nacidos bajo el estigma de cientos de sacrilegios surgieran  en la vida real  de alguna forma u otra en cada sesión, en cada encuentro, en cada texto y comentario de este blog, en cada contacto escrito con mis conocidos foreros o facebookeanos. 

   La noche pone su gracia y tiñe desde adentro Mi necesidad de conexión sádica con esa mínima parte de la humanidad que comprende que en esta vida, ésta, la única que tenemos, es donde realmente podremos expresar nuestro deseo por la sensualidad. Y ese deseo es genuino porque es el que aflora, como bien lo define diecinueve {BV} desde su Diva Inside (a quien me referiré en otra oportunidad). Negar ese Halloween que se agita dentro de nosotros sería como conducirnos a la fiesta de los vivos, pero mirarla desde afuera. Pues Halloween se planta desde la anti-santidad, el duelo de lo anhedónico, desde el repudio a la norma inquisidora, una cristalización de los miedos internos. El temor  a caer en aquel peor de los pecados borgianos: el de no haber sido feliz. 

   Yo siento que este Halloween es Femenino. Es una historia altamente Persefonense, es Proserpina, es volver al Hades a través de un ritual tan pagano como seductor. Es conectarse con la tierra, para volver a ella purificados. Explorando mi espíritu sado, sensual y femenino, me encuentro con el ávido sentimiento de Halloween que vive en el otro. El otro es mi Halloween, el lector es mi Halloween, las personas con las que sesiono son mi Halloween, los adultos con los que tengo sexo son mi Halloween. Ya no sé volver. Es un camino que tiende a cerrar ciclos antes que mueran  y a abrir ciclos antes que den a luz. Muy lejos de hacer daño a alguien  y mucho más cercano a expresar nuestras diversas formas sexuales y sexuadas. Es Stevenson reescribiendo a una Mistress Hyde de entre las piernas de Dr Jekyll.  Es vivir en naranja, negro y morado. Un Carnaval del carnaval. Un ponerle una máscara a la máscara. Un juego de roles que se la juega en la vida misma. Raros hasta la médula, los fetichistas rendimos culto a nuestro erotismo fuera de todo molde, lejos de todo oráculo, actores de la acción. Sin comernos el verso de tanto relato ficticio y tanto comercio con nuestras fantasías que se hacen realidad periódicamente y siempre con la mente en estado de celebración de las emociones sexuales.

   Porqué negarlo, nada nos alcanza, somos insaciables. Queremos siempre más. Buscamos vampiros para entregarnos voluntariamente, pues definimos nuestro estado vital como No doy más, Lo que daría por esto, Si no lo hago voy a morirme, Prefiero morir que vivir sin esto o aquello, entre tantos disparos al morbo enjaulado. Dejar fluir la gracia femenina, la curva peligrosa, el demonio de los ojos cerrados, el multiorgasmo, la risa muejejeje, el traje de lentejuelas, lo perverso del lenguaje, el charol de tacos altos, el fulgor de un escote pronunciado, el masoquismo, el triskel celta, la felina sensación sedosa de una espalda de mujer. Un Halloween sin duelos, una festividad del placer.

   Sado, Sensual y Femenino es Halloween. Mi vida es Halloween. Un mundo de caretas, noches, tratos, cultos, renaceres, trucos, endiosamiento, diabluras, cosechas. Los invito a que se reencuentren con su Halloween con esa víspera de su propia santidad. El rol somos nosotros. Cuando somos Halloween, somos Venus y el Marqués. Pues ser sado puede ser tu vida y el ser vainilla, esa disciplina que a veces hay que practicar. 





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