miércoles, 14 de diciembre de 2016

Mi Ama, mi esposa





   Vivir el sexo de pareja al estilo de la dominación femenina no es algo demasiado difícil. De lo que se trata básicamente es de lograr que los deseos sexuales del hombre estén supeditados al goce de su compañera. Ambos disfrutan del poder sexual de ella, ambos prefieren que ella sea quien decida. Como el hombre se siente sumisamente realizado al someterse a una mujer a la que ve y siente como a una reina, su sacrificio no es tal; él se siente completo como hombre al verla vivir de una forma placentera y gozosa.

   La sumisión del hombre a su esposa puede manifestarse de muchas formas y maneras; no sólo en el dormitorio sino en la vida doméstica y social. Porqué entonces se da tantas vueltas sobre este asunto? Porqué tantas mujeres rechazan ser las dominadoras de sus parejas?

   Si a la mujer no le interesa el sexo o le interesa poco, no habrá mucho que hacer al respecto. Lo mismo ocurre si se da el caso muy común que la sumisión del hombre esté asociada de forma indisoluble a ciertos fetiches que la mujer rechaza en forma tajante. Esos son casos perdidos. Me quiero centrar en otro tipo de situación.  

   Entre el negro sado de las dominatrices con mi estilo, que adoran la estética fetish y someten para saciar en el hombre sus instintos sádicos, y el blanco virgen de la mujer vainilla que rechaza todo contacto con el mundo de la dominación - sumisión, hay una vasta gama de grises que a veces vale la pena explorar.

   Muchas mujeres no iniciadas pueden llegar a creer que el estilo de vida de la dominación femenina hogareña tiende a la anulación del hombre. Entonces comienzan a despreciar al esposo que se acerca a ellas con fantasías de ser dominado. Vivimos en países latinos en donde romper la idea patriarcal del macho de la casa no es fácil para muchas. Además, la estética fetish clásica asociada al Femdom se acerca demasiado a la travesti callejera, lo que suma prejuicios negativos. Si la mujer comienza por creer que sólo se trata de satisfacer las fantasías pervertidas del hombre, éste sólo cosechará rechazos.

   Lo más recomendable sigue siendo volver a lo básico y rescatar como piedra fundamental al romance. Las mujeres solemos querer a un hombre amoroso que busque complacernos porque su amor lo motiva a ponerse a nuestro servicio. Queremos sentirnos queridas y adoradas. La dominación femenina sigue siendo lo que siempre fue: el placer de la mujer que disfruta de su poder sexual generando en el hombre la pasión por atenderla.

   Cuando el hombre comprende este principio básico y se dedica con devoción a complacer a la mujer, las barreras de la incomprensión entre los sexos comienzan a caer. Nada asegura que las fantasías masculinas vayan a ser cumplidas alguna vez pero si ella está segura de que lo que mueve al hombre sumiso es un genuino y amoroso sentimiento, es muy posible que empiece a ver a dichas fantasías bajo una luz mucho menos atemorizante. Si el sumiso se concentra en aquello que sabe que a ella le gusta, es muy posible que ella también se sienta motivada a complacerlo y comience a excitarse con las prácticas de la dominación que él tanto desea. No se puede cambiar el carácter de una persona pero muchos comportamientos y fantasías dominantes femeninas pueden ir aflorando en una mujer a medida que vaya sintiéndose segura de la lealtad de su escudero.

   Querido sumiso, a veces puede salirte un pleno en la ruleta de la vida y tropezarte con una sádica que no te deje opciones y te someta. Pero si no te sale, tendrás que ponerte con el pico y con la pala a trabajar en el asunto. En ese caso, siempre recuerda que la sumisión del hombre puede ser un excelente manantial que abastezca la fuente de la dominación femenina. Y eso sólo podrá ocurrir siempre y cuando tu sumisión sea lo que Nosotras entendemos como tal. 





4 comentarios :

  1. Me parece un fantastico punto de vista pero tengo la sensación de que la mayoria de mujeres les gusta ( no se si por la sociedad patriarcal en la que vivimos o simplemente por naturaleza) tener con ellas a un hombre dominante . El otro día estaba viendo un programa de entrevistas por la calle a chicas francesas ( que pasan por ser al menos en el imaginario colectivo las mujeres mas liberadas) y a la pregunta de si preferían un hombre dominante o sumiso el 90% respondian que dominante ( y muchas lo decían con una sonrisa complice) Es sumisa la naturaleza femenina Mistress? O es un rol social y machista? Las mariquitas somos profundamente sumisas y nos sentimos muy femeninas? Sociedad o naturaleza? Besos y Felices Fiestas!!

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    Respuestas
    1. " Es sumisa la naturaleza femenina Mistress? O es un rol social y machista? "
      Si yo tuviera la respuesta a esa pregunta....Creo que muchas mujeres prefieren a un hombre dominante simplemente por comodidad. Complacer a un hombre suele ser muy sencillo ...y rápido.
      Si las mariquitas son sumisas? Delante mío suelen serlo porque les encanta tener intimidad con una dómina mujer. Una de las cosas que más me excita es concurrir a fiestas mixtas con crossdressers y "encadenar" una relación de dominación: Yo primera, como maestra de ceremonias, las chicas cross despues y los hombres en el fondo de la cadena.

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    2. Estoy de acuerdo con Mistress Roxy,vivimos en un mundo machista desde que se sabe que va a nacer chico o chica ya nos compran azul o rosa muñecas a pistolas etc y de hay a reir los chistes ofensivos y a piropear etc y mientras eso no cambie a las mujeres y hombres que no estamos de acuerdo con el machismo se nos critica más

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    3. Muchas gracias por tu comentario, David

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